Crónica de mi boda | Parte 1

lunes, octubre 02, 2017


Nunca pensé que volvería a temblar al verte.
Pero 11 años después de aquel encuentro en el portal de mi casa, 
todo mi cuerpo se estremeció, se paró el tiempo y la luz cambió. 
Durante unos segundos, mientras atravesaba la corta distancia 
que nos separaba, solo existíamos tu y yo. 

He tardado demasiado en hacer esta entrada, pero la verdad es que he necesitado mucho tiempo para digerir los sentimientos que a mí, personalmente, me produjo mi boda. Y es que el año previo de preparación y los acontecimientos que la rodearon me dejaron algo agotada y con una sensación un tanto agridulce de un día que, en realidad, fue el más feliz de mi vida. Es algo contradictorio y difícil de explicar, pero lo cierto es que me ha tenido bloqueada durante estos meses. Pero una conversación con mi marido este fin de semana me ha animado a compartir un pequeño análisis de ese día con vosotras, centrándome únicamente en lo mejor, y dejando atrás aquello que casi consigue enturbiar el éxito de ese 12 de noviembre de 2016, que no es otro que habernos casado de la forma en que queríamos hacerlo.


Quisimos una boda pequeña y sencilla, y así la hicimos. Como os comenté en una entrada anterior al acontecimiento, elegimos una ermita en la sierra de Sevilla, y la elegimos porque la descubrimos haciendo una ruta en un momento decisivo de nuestra relación, y nos gustó tanto su sencillez y ubicación que ambos pensamos que sería el sitio idóneo para casarnos si, algún día, nos decidíamos. Lo mejor que tiene esta pequeña construcción es que se encuentra literalmente en mitad del campo sin nada a su alrededor que le reste protagonismo a sus paredes blancas rodeadas de vegetación.


Para la celebración optamos por huir de cortijos, haciendas y catering, ya que no queríamos una boda tradicional, sino celebrar con nuestra familia y amigos un banquete acogedor y agradable, y para ello La Posada del Moro en Cazalla de la Sierra, fue el lugar idóneo. Coqueto, con encanto y una cocina propia merecedora de su buena fama.


Aquella mañana me desperté mas tranquila de lo que yo podía esperar de mí misma para ser un día que había construido en mi mente toda mi vida. La sensación de que ya está todo hecho y que a partir de ahí ya no dependía de mí el desarrollo de los acontecimientos, hizo que empezase a disfrutar por fin de aquello que había preparado durante meses.


Para el peinado tenía clarísimo que no quería un recogido, no suelo recogerme el pelo nunca, de hecho la mayoría de los días ni siquiera me lo arreglo, así que mi pelo suelto con un semi-recogido necesario para sujetar la tiara trasera, fue la elección. Para el maquillaje contraté por supuesto a Esperanza Gutiérrez, de hecho fue lo primero que cerré para mi boda porque también era algo que tenía decidido de siempre. Ni se me pasó por la cabeza maquillarme yo misma, sin duda preferí a una profesional a la que no le temblaran las manos ese día, porque yo me habría hecho un desastre seguro.


Para prepararme ese día me compré un vestido de Zara con un corte de bata y un estampado de hojas en tonos ocres que se me antojó ideal para la ocasión. La típica bata de satén blanco se me hacía demasiado tradicional para mí.


La elección de mi vestido de novia fue mucho mas fácil de lo que mi madre esperaba, de hecho me quedé con el primer vestido que me probé. Quería que fuera sencillo, sin encajes, ni abalorios, ni pedrería, ni volantes, ni drapeados. A ser posible de crepe, que tuviera caída y que me favoreciera obviamente. Y a pesar de que creía que un corte a la cintura y una falda fluida me quedaría mejor, me sorprendí al ver que un vestido ajustado a mi cuerpo me hizo replanteármelo y decidirme finalmente por un modelo que marcaba toda mi silueta. Otra cosa que tenía clara es que quería llevar manga larga, creo que no hay nada mas elegante para una novia que una manga que cubra todo el brazo. Perdonadme pero no entiendo los escotes palabra de honor ni los tirantes para casarte en una iglesia... Así que con esas ideas, Adrian Novias me confeccionó mi vestido a medida al que incluimos como único adorno un precioso encaje en el escote de la espalda y en los puños.


Llevé velo, y aunque en un primer momento quería haberlo colocado a modo de capa cogido a los hombros del vestido, finalmente opté por llevarlo en el pelo, sujeto por las puntas y a cada lado de la cabeza. Es una decisión que aún me pesa, porque el resultado luego no fue lo que esperaba, pero no hay que arrepentirse de detalles sin importancia.

Todo la boda fue del color del otoño, incluidos mis complementos, ya que los tonos verdes, burdeos y ocres fueron los elegidos para la semi-tiara que le encargué a Maryna Torres. No quería un tocado de novia al uso, ni perlas, ni pedrería, quería flores otoñales y ella supo hacerme justo lo que tenía en mente y a un precio de risa, todo hay que decirlo. Porque eso sí, he intentado huir todo lo que he podido del "negocio bodas", y centrarme en mis preferencias buscando siempre la mejor, y más económica, opción.


Los zapatos también los quería verdes, en un principio de terciopelo, pero en el momento en que tuve que buscar los complementos, la temporada de otoño-invierno no había comenzado y me fue imposible encontrarlos. Aun así tuve la suerte de dar justo con el tono que buscaba en este altísimo modelo en piel de melocotón de Menbur.


¿Los pendientes? También verdes, y enamorada quedé de ellos nada mas verlos. De plata vieja con piedras semi-preciosas en un tono perfecto. Y el ramo también verde, quería que abundara ese color, no me llamaba nada un ramo de flores, no tengo predilección por ninguna y me da muchísima rabia pagar lo que piden por ellas. Quería hojas de olivo y en la floristería me enseñaron esta variedad mas pequeña, a la que únicamente le agregaron unas pocas flores blancas y unos frutos rojos que le dan el toque invernal que buscaba.


Y en las manos mi anillo de compromiso aguardando la llegada de la alianza y en la otra una pieza que perteneció a mi bisabuela y que me hacía ilusión llevar. Para la manicura, como veis, tampoco opté por la clásica de novia, sino por un tono borgoña para completar el juego de tonos de la tiara.


Después de la llegada de familiares, y de las fotos de rigor en casa de mi madre, me dispuse a salir camino a la ermita de Ntra. Señora del Monte, a hacer un recorrido que había hecho en muchas ocasiones en los meses previos, y que nunca se me hizo tan interminable como aquel día. Creo que es el único momento que tiene una novia para pensar el día de su boda, el trayecto a la ceremonia, y mi padre que me acompañaba, supo respetar y entender mis suspiros y mi mirada perdida por la ventanilla. Parecía todo un sueño...

Nos ahorramos el alquiler de un coche estupendo y precioso para la ocasión, pero que solo disfrutaríamos un rato, gracias a que mi cuñado tuvo la amabilidad de llevarme en un mercedes de los 90 que yo adorné con unos sencillos ramilletes que hice justo el día antes.



Cuando la espera terminó y llegamos al destino, solo unos pasos faltaban para vivir el momento que relato al principio de la entrada y que es sin duda el culmen de todo un proceso emocionante, a veces estresante y agotador, pero que merece la pena tan solo por ese instante. A todas las futuras novias solo puedo darles un consejo, y es que no se olviden nunca del sentido real que tiene tanto preparativo, la razón principal de los nervios y la ilusión, es sin duda que habéis tomado la decisión de concederos un día importante en la relación. Nosotros éramos lo esencial, mas que nada ni nadie. No existía lo necesario ni lo imprescindible si él me estaba esperando allí para casarse conmigo.

Y con esta reflexión finalizo la entrada de hoy y dejo el resto para otro día donde os contaré los detalles de la ceremonia, la decoración del banquete y el transcurso de aquel día inolvidable. Y quizás me de por contar más cosas :).

Espero que os haya gustado.

Gracias por leer y comentar.

*****


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15 opiniones

  1. Unas fotos muy bonitas y me ha encantado el toque de los zapatos verdes que además son preciosos, muy guapa

    Besos

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  2. Las fotos son preciosas. Me han encantado la ermita, tu vestido y el toque genial de los zapatos. A unos amigos míos le paso algo parecido a lo que comentas al principio, ella lo vivió con mucha intensidad: tras todos los preparativos y el ansiado día, se vino abajo...y lo pasó mal, pero enseguida lo superó y es muy feliz...como que acabo de caer que hace ya de eso once años!! jajaja
    Un besito!

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  3. sin lugar a dudas ibas preciosa, y me quedo con ese gran consejo. Y es que a pesar de habernos comprometido mi chico y yo en mayo, aun no he pensado que es realmente lo que quiero. Casarme si, pero no se como asi que espero coger ideas de lo que nos vayas contando. Gracias

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  4. Me encanta, me encanta, me encanta!!! Quiero más!
    Ni que decir tiene que ibas PRECIOSA, y tus zapatos... 😍😍😍

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  5. La ermita preciosa y tú preciosa también! Besos :)

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  6. Estabas preciosas y lo principal es que fueras tú, tus gustos, lo que queríais ambos y no lo que se espera de ese día. Porque al final, como bien dices, lo esencial sois vosotros dos y si para eso tienes que huir de lo tradicional, ole tu! A mí me encanta la decoración y la temawuics que elegiste creo que armoniza perfectamente contigo y lo que me alegra las es que para ti y tu marido fuera un gran día! Muchas felicidades y os deseo lo mejor! ��������

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  7. Ibas preciosa, con tu estilo personal y eso es muy importante. Ya te lo dije en su momento: teníais que pensar en vosotros y en lo que vosotros queráis para ese día. Yo así lo he hecho, pese a los no entendimientos de mucha gente, pero yo estoy tranquila conmigo misma por haberlo hecho a mi manera.

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  8. Preciosas fotos.
    Me ha encantado la elección de tonos en tocado, ramo, uñas, etc. El toque de la ermita es muy especial.
    Besos!

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  9. Se te ve tan de verdad, se ve tan de verdad este post que casi duele de bonito que es

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  10. enhorabuena!!! que bonito todo cariño! llevo tantos años leyendote que hasta me he emocionado! mil besitos!

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  11. Eres tu en esa boda tan especial que preparaste, eres tu misma también en como ibas vestida, maquillada peinada y los adornos también eres tu. Ese amor que pones en cada cosa que haces eres tu y me encanta leerte y verte. Estoy deseando que sigas contando. Mil besos guapísima!!!

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  12. Las fotos son muy bonitas y tu estabas radiante. Sin duda escogiste muy bien el vestido y los complementos.bsts

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  13. Preciosas fotografías. Estabas guapísima y radiante. Me ha encantado el vestido y cada uno de los detalles. Mil gracias por compartir con nosotras un momento tan bonito, único y especial.

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  14. Como me ha gustado leerte... creo que no te podías haber puesto en mejores manos, a mi es algo que me costaría mucho porque en la zona que vivo no hay ninguna maquilladora en la que confíe plenamente. La elección del vestido me gusta, los detalles sencillos que veo en esa espalda abierta son muy acertados y el calzado de Menbur siempre es super cómodo.

    Me gustan las novias que tienen su estilo, me gustan tus uñas burdeos

    ¡Un besote!

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  15. Me ha encantado el ramo de olivo, tan original y cargado de significado.

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