15.9.14

No tengo cuerpo para tanta crema y las frivolidades del mundo de la cosmética

Mi familia suele bromear con el tema del blog, en concreto mi hermana, que muchas veces me ha dicho que si mis lectoras me vieran con las pintas que llevo dejarían de seguirme seguro. Y es que a mi me interesa la cosmética, le dedico tiempo a ello escribiendo en este espacio, pero no soy una esclava de la belleza. Quizás os sorprendería pero la mayoría de los días no me maquillo, sobre todo si tengo la piel algo decente, y a veces me saturo de los productos y le doy un descanso total a mi piel. A menudo la dejadez y la falta de tiempo hacen que lleve las uñas hechas un asco, los pies secos y mis muslos carentes de anticelulítica. En definitiva, no tengo cuerpo para tanta crema, ni mi mente está centrada en ello, ni mi tiempo me lo permite.

Hace varios días que llevo viendo una campaña publicitaria de Olay que empieza con la siguiente frase: “una mujer se mira en el espejo 10 veces al día para ver qué ha cambiado y qué no”. Me gustaría saber en qué estudio se basa esta afirmación porque no conozco a ninguna mujer que tenga tiempo de mirarse tanto, y si lo hace, espero que no confíe en Olay para frenar el paso de esos cambios. No he visto en años una campaña publicitaria mas frívola y sin sentido. Como decía en Instagram hace unos días, estoy convencida de que el autor de este spot es un hombre, y un hombre que además no tiene al lado a una mujer, o no tiene al lado una mujer real, porque las mujeres de mi entorno, las que conozco, la mayoría, yo misma…tenemos cosas mucho mas importantes en nuestro día a día como para dedicarle 10 miradas a nuestras arrugas.

Creo que el boom del mundo de la cosmética que estamos viviendo gracias a la proliferación de los blogs ha creado en la sociedad una idea equivocada de la mujer que se preocupa de cuidarse y verse mejor. Que yo sea una friki del maquillaje, me guste probar cosas nuevas y esté continuamente cambiando de tratamientos no me exime de “abandonarme” en ese sentido de vez en cuando, ni considero que, como tengo mucho maquillaje, tenga que ir siempre con algo en la cara. No tengo tan poca seguridad en mi misma como para darle mas importancia a mi exterior que a mi interior. No voy a dejar mis quehaceres diarios para ponerme esa crema con la cual tienes que ser constante porque si no, no notas resultados. Nada es imprescindible en esta vida, y para mí la cosmética es un hobbie, algo que me gusta, aquello para lo que intento sacar tiempo, pero no una prioridad, y mucho menos una esclavitud.

Esta reflexión viene también porque el otro día vi que tenía varias cremas de cuerpo abiertas, dos o tres anticelulíticas y reductoras, aceites corporales, autobronceadoras graduales, cremas y aceites anti-estrías, lociones para reafirmar el pecho… y me di cuenta de que no tenía cuerpo para gastar tanto bote. Si te quieres poner una hidratante corporal dejas a un lado el tratamiento anticelulítico ¿no?, si quieres usar un aceite por su aroma e hidratación, el de las estrías sobra…Si quieres mantener el tono moreno tendrás que usar el autobronceador y olvidarte de hidratarte con una crema mas específica. Es imposible usar en un mismo día todas las líneas de tratamiento que vas acumulando porque pensabas que las necesitabas en un determinado momento. Es cierto que a mi, cuando me da por una cosa, suelo ser constante y sobre todo si espero resultados y quiero comentarlos luego en el blog. Pero pasado ese tiempo a veces me saturo y pienso: “¿cómo gasto todo esto? Quizás con un planing: septiembre será el mes de las hidratantes de olores, en octubre empezaré a alternar todas las anticelulíticas hasta que se gasten, en noviembre será el turno de los aceites, y en diciembre me ocuparé mas de las estrías para empezar el año sin un cacho de piel en mi cuerpo que haya descansado lo más mínimo. Pues no, os confieso que intento hacer uso de mis productos pero si me hacen perder tiempo de otras cosas, a menudo los aparco.

Luego viene la crema de pies, que después del verano no pueden estar mas secos…y sigue con la de las manos, que de fregar sin guantes no hay forma de que me crezca una uña sin romperse. Aplícate también bálsamo para los labios, contorno de ojos, serum anti-edad y mi crema para el acné. A veces cuando veo la cantidad de productos que gastan otras chicas siento envidia, envidia de no ser todo lo constante que me gustaría pero estoy convencida de que aquellas que terminan tantos botes tienen épocas de descanso, momentos en los que no tienen tiempo y aparcan un determinado tratamiento para iniciarlo mas tarde, y lo peor es que puede llegar a estresar el querer dar salida a tanta crema, el tener que probar para comprobar resultados, el ser constante para que no varíe en un ápice la eficacia del producto.

Yo he estado todo el verano probando una crema para el pecho y utilizando el autobronceador gradual que os enseñé el otro día. Esto me ha impedido utilizar cremas corporales porque lo que me faltaba ya es dividir mas mi cuerpo y utilizar hidratante hasta las rodillas, anticelulítica en los muslos, anti-estrías en el culete, reafirmante en los pechos y autobronceadora en brazos y escote. ¿Hay alguien que hace esto?

Yo seguiré interesada por la cosmética, el maquillaje y la moda, y probablemente en mi ajetreado día a día y mientras vaya de camino acelerada a hacer recados no pueda evitar pararme en el escaparate de una perfumería, y haga todo lo posible por sacar un ratito de mi día para sentarme en el pc para escribir en mi blog y visitar otros, pero muchas veces no hay horas para tanta actividad.

Quizás todo esto pueda parecer una contradicción, hablar de esto es un blog de cosmética donde continuamente aparecen reseñas de nuevos productos…pero os aseguro que muchos de ellos llevo probándolos mucho tiempo con intervalos de descanso entre ellos, o han estado sin abrir olvidados hasta que he gastado lo que tenía pendiente, o me han pillado en una buena época en la cual me apetece probarlo tan a fondo como para dedicarle unos minutos al día, o simplemente el producto me ha interesado lo suficiente o considero que puede ayudarme en lo que quiero mejorar de mi cuerpo. Pero de momento no me pagan por darme crema, el día que lo hagan me dedicaré a ello todo el día, mientras tanto habrá épocas en las que pase de todo, y por supuesto no hay ningún día que pueda mirarme en el espejo 10 veces para ver qué ha cambiado. Prefiero saber que los años están pasando por mí acompañados de una sonrisa y de una mente mejor, y eso no lo logra ninguna crema por mucho que nos sintamos mejor cuando estamos guapas. Y cuando tenga ganas y tiempo, no me aplicaré ninguna crema de Olay.

Me gustaría conocer vuestra opinión. ¿Cómo alternáis vuestras obligaciones con la rutina cosmética? ¿Tenéis épocas en las que sois menos constantes? ¿O las cremas forman parte de vuestras vidas? ¿Sois de las que os miráis 10 veces en el espejo para ver los cambios y ponerle remedio cuanto antes?

Gracias por leerme.

Bsotes!

10.9.14

Labial mágico marroquí

Hoy quiero enseñaros otra de las compras que hice en Ceuta en cuanto a cosmética se refiere. Se trata del famoso labial mágico marroquí que tan popular se ha hecho últimamente gracias a que Sara Carbonero le diera publicidad en su blog. Es curioso cómo la influencia de una persona es capaz de revivir un clásico de cualquiera que haya tenido cerca la cultura árabe, pues se trata de uno de esos productos que he tenido siempre a la vista sin darle ninguna relevancia especial, supongo por la costumbre.

En esta ocasión he hecho un revival a mi infancia y he querido repetir con el verde y probar otros dos tonos para ver por qué gusta tanto este labial ahora, y os adelanto que ha cambiado bastante mi apreciación sobre él. Os voy contando…

labial-magico-marroqui-opinion-reseña-review-muestras-colores

Cuando tienes cerca el producto lo primero que llama la atención es lo cutre que es, al igual que pasa con el khol que os enseñé aquí. Es cutre el envase, la presentación e incluso el contenido, ya que al abrirlo se aprecia perfectamente lo traslúcida que es la barra y lo primero que piensas es: “esto no pinta nada”. Mi opinión personal de siempre es que era un labial para niñas, ya que de pequeña tenía el verde porque al ser muy suave podía jugar a pintarme los labios con él sin que resultara muy evidente.

¿Qué tiene de mágico? Digamos que su nombre viene porque su pigmentación depende del color natural del labio de cada una, además de la temperatura corporal y el ph de la piel. De modo que un mismo labial puede adoptar diferentes tonalidades de color en función de la persona. En un primer momento parece un bálsamo con algo de color pero éste va subiendo a medida que te lo aplicas y con el paso de las horas. Esto es verídico 100%: mi hermana tiene el mismo labial morado que yo, a mi me queda como un rosa subido y a ella como si se hubiera maquillado con el Rebel de MAC.

Otra característica de este labial es lo hidratante que es, se desliza por el labio como si estuvieras aplicando aceite y esa sensación perdura procurando una hidratación continua.

La tercera característica es su duración. Llama muchísimo la atención que un labial tan cremoso y “traslúcido” tenga la capacidad de teñir el labio y ser resistente al agua, pero así es. Además si una vez que se asienta, reaplicas color, además de subir el tono se multiplica la duración, siendo muy posible que lleves puesto el labial tres días.

Todas estas características tan positivas en un cutre labial sin caja ninguna, que no te indica de dónde viene ni de qué está hecho y que además cuesta 80 céntimos. Es raro, pero así es. Cuando lo compré en el bazar, una clienta árabe que estaba allí me dijo que duraba días y que era su favorito, y es que entre las mujeres marroquíes es tan popular como aquí los coloretes de NARS (salvando las diferencias).

Entre la variedad de colores que hay para elegir podemos encontrar el azul, el naranja, el amarillo…además de rosas, rojos, corales de diferentes tonalidades, aunque su resultado siempre estará entre el rosa y el morado, pasando por anaranjados y rojos. Encontrarás en el envase el mismo color de la barra pero nunca sabrás qué color te aportará a ti hasta que no lo pruebes. Yo os voy a mostrar los colores que tengo pero siento deciros que nada tiene que ver lo que se aprecia en la mano con el color que deja en el labio, y éste tampoco tiene nada que ver con el color que adopta al cabo de las horas. Así que os animo a que, si os llaman la atención, lo probéis en vuestra piel, ya que por mucho que os muestre yo no tendréis una idea real de cómo os quedará a vosotras.

labial-magico-marroqui-verde-color

El verde es quizás el mas clásico de todos, de hecho yo dudo de que hubiera tanta variedad de tonos cuando era pequeña. Y a pesar de ser el mas famoso, es el que menos pigmenta de todos los colores que hay disponibles. Si queréis un tono rosado muy natural, que no suba demasiado pero que se mantenga y os hidrate, éste puede ser el vuestro.

labial-magico-marroqui-rojo-color

El rojo es precioso, aporta un tono fresa muy bonito y modulable en intensidad (al menos a mí claro Sonrisa). Cuando lo compré había diferentes tonos de rojos, este digamos que es el más vivo que encontré y aun así no es rojo, rojo sino que tiende un poco al rosa.

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Por último me hice con el morado y es mi preferido. Al igual que con el rojo, hay diferentes tonos y varían en la oscuridad del color. Pero ya os digo que a cada persona le queda muy diferente. A mi madre le aparece un malva amarronado, a mi un rosa subido y a mi hermana un clon del Rebel en formato cremoso XD.

Os dejo muestras de color en la mano para que podáis apreciar de alguna manera que parecen bálsamos con color o labiales muy cremosos de baja pigmentación.

muestras-swatches-labiales-magicos-marroquies

De izquierda a derecha: morado, rojo y verde

Pero claro, no todos los labiales cremosos de baja pigmentación que hay en el mercado te aportan la duración y la versatilidad de estos labiales. Os repito que la hidratación es continua, tiñen el labio y se puede modular la intensidad del color reaplicando al cabo de las horas.

A continuación os dejo muestra de cómo tiñen la piel después de haber pasado una toallita desmaquillante por encima justo después de hacer la foto. Cuanto mas tiempo esté puesto más se fijará, y cuanto mas reapliques más difícil será desmaquillarlo.

labiales-magicos-marroquies

En definitiva: si lo que buscáis en un labial de alta cobertura y pigmentación, esto no es para vosotras. Pero si os gustan los labiales muy hidratantes sí que os animo a que los probéis porque os darán color durante horas a la vez que dejan el labio muy confortable.

Como os dije, los compré en Ceuta a 80 céntimos cada uno, pero online los venden en varias webs de productos marroquíes y rondan los 3 €, que no me parece caro en absoluto.

Espero que os haya resultado útil la entrada de hoy.

¿Qué os parecen estos labiales? ¿Os llaman la atención? ¿Los habéis probado?

8.9.14

Ahumado azul y morado

maquillaje-ojos-ahumado

Llevaba tiempo queriendo hacer un maquillaje de este tipo, sobre todo desde que tengo en mi poder la sombra 007 de Wapa Cosmetics. Es la protagonista del look y desde que la tengo tuve claro que la usaría para este tipo de ahumados que van desde el azul mas eléctrico al violeta rosado.

look-maquillaje-tonos-azules-maquillaje-ahumado-azul-y-morado

Tengo que reconocer que el resultado no es lo que tenía previsto hacer desde un principio, esta vez me apetecía algo mucho mas agresivo y pensaba usar sombras de transición de colores mas fuertes. Pero una se pone a mirar sus paletas, hacer pruebas, etc y al final sale algo muy diferente pero que me satisface igualmente.

ahumado-en-azul

Llevo como base el LongLasting Eyeshadow de KIKO en el tono 44, encima a toquecitos la sombra 007 de Wapa Cosmetics, he difuminado muy bien para a continuación añadir en la cuenca la sombra Exlusive de Too Faced (paleta Enchanted Glamourland) que es la que consigue el degradado hacia la siguiente sombra mas rosada que es la Last Call de Urban Decay (paleta NYC). Para iluminar, y no variar, he usado la sombra Grain de MAC.

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Máscara de pestañas: Maxi Volumen de Deliplus

Eyeliner: Eyeliner Long-Lasting de Ten Image

Waterline: Hashmi Kohl Aswad

Base de maquillaje: Studio Fix Fluid de MAC tono NW30

Corrector: Fit Me de Maybelline tono 10

Colorete: Flamingo de Deliplus

Contorno: Bahama Mama de The Balm

Iluminador: Mary Lou Manizer de The Balm

Labial: 06 Dolce Vita de Deliplus

A mi me encantan los azules en los ojos marrones porque creo que favorecen mucho, sin embargo creo que es un color complicado de usar sin que resulte vulgar, al menos yo no siempre consigo un resultado elegante con él y por eso no lo uso tanto como me gustaría.

¿Qué opináis vosotras? ¿Os gusta el maquillaje?

Bsotes!

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